El Flash
de Madrid

El Flash Flash ha cumplido muchos aniversarios desde 1970, pero
dos de ellos destacan por ser especialmente celebrados.
A los 10 años de su existencia, el Flash Flash quiso agradecer a tantos y tantos clientes asiduos su fidelidad. Un cliente asiduo se convierte casi en un amigo. Se organizó por tanto una fiesta de amigos. Como la capacidad del local no alcanzaba para todos a la vez, se materializó la fiesta en el parking TAVE, justo enfrente del restaurante. No sólo no faltó nadie a la celebración, sino que todos acudieron con una ilusión y un entusiasmo muy gratificantes. El festejo había valido la pena.
Quince años después, el Flash Flash cumplía la respetable cifra de 25 años.
Se repitió la fiesta. Como el número de asistentes había aumentado considerablemente, se pensó en cerrar el tramo de la calle de la Granada entre Balmes y Tuset y adornarla con guirnaldas luciendo el icono del Flash Flash.

 

Entre los invitados numerosas chicas guapas caracterizadas de reporteras Flash Flash disparaban fotos de los asistentes. Además, éstos podían perpetuarse como figura del Flash Flash colocando su rostro tras un recortable a tamaño natural. Cada cual se llevaría su polaroid como recuerdo.
Este aniversario también dio pie a un diario de edición única: El Mirador del Flash Flash. Artículos y escritos de periodistas, escritores y amigos llenaron con creces sus páginas que de por sí describían la historia del Flash Flash y su notable incidencia en la vida social barcelonesa.
El afecto que recibimos de nuestros clientes-amigos ha sido el mayor premio que ha recibido el Flash Flash jamás.