El Flash
de Barcelona

Disfrutar de una comida completa o limitarse a una hamburguesa, sólo tomar un café o quedar con alguien para unas copas… todo esto es posible y natural en el Flash Flash.
Cada cual configura su consumición según su apetencia o necesidades. Y esta libertad seguramente es la razón por la que el comedor reúne a gente tan diversa. Empresarios, escritores y periodistas, comensales solitarios que leen el periódico mientras comen, personajes notables, gente joven y fashion, señoras de edad, arquitectos, artistas y músicos que acuden después de la función… padres con niños, los domingos. Todos están cómodos en el Flash Flash. Y poder elegir de la carta fija y de la carta del día hace fácil encontrar los platos adecuados para cada cual.